“Such Is Life” tiene esa electricidad que encuentra su hábitat perfecto frente a un escenario: velocidad, groove, guitarras al ataque y una energía que pide movimiento. Charnel Crown estrena su videoclip oficial capturando precisamente ese choque entre canción, banda y público durante su primera presentación en vivo en Dublín.
La voz puede abrir una herida y segundos después caer sobre ella con todo el peso del Metalcore. Desde Finlandia, SkyvaultX juega con ese contraste en “Tragedy”, una canción donde la contundencia importa tanto como esos espacios melódicos que permiten sentir mejor el siguiente golpe.
Una corona sobresale de un mar gris. La Broma Negra la convierte en la imagen de “Imperios”: una canción que reúne su imaginario gótico y post-punk con una pregunta difícil de esquivar: ¿cuánto puede durar aquello que parece invencible?
Inspirado por una temporada en una comuna de Costa Rica, el estadounidense Sloan Dylan Walters convierte “La Selva” en una ruta de escape donde el español, el latin rock y la necesidad de recuperar una vida más sencilla avanzan en la misma dirección.
Desde Polonia, Carvillian Whitemage transforma un bosque consumido por el fuego en una composición de metal progresivo y sinfónico donde la devastación, la fantasía oscura y una frágil posibilidad de renacer avanzan entre cuerdas épicas, riffs galopantes y voces enfrentadas.
Desde Estados Unidos, Firestone Elementary convierte esas preocupaciones que crecen durante la madrugada en una descarga de screamo, rock alternativo y post-hardcore donde la angustia no desaparece, pero encuentra una salida.
Desde Suecia, Odjur convierte “End of Days” en una estampida de riffs demoledores, guturales feroces…
Desde Atlanta, Estados Unidos, Überchriist convierte “Serpent’s Shroud” en un rito de transformación donde los blast beats, los riffs melódicos de raíz sueca y el fuego abren el paso hacia algo que ya no parece completamente humano.
Desde Países Bajos, FUNUS construye en Dreamless Water un descenso de nueve canciones donde la introspección frágil choca contra muros de guitarra, capas de reverberación y una oscuridad que encuentra distintas formas de respirar.
Un acople chillón abre “Nekrogeddon” antes de que SP’s suelte batería, guitarras sucias y una voz cargada de provocación en una descarga política de punk y post-punk.
