Bruce Mountain Band regresa con “Psyop”, un intenso track de Rock y Punk que transforma paranoia, control social y manipulación mediática en una descarga sonora incendiaria.
Jah Bast, junto a Wings of Time, presenta “Shadow of the Future”, una canción donde el reggae roots se convierte en un espacio para la espiritualidad, la reflexión y la elevación del espíritu.
Desde Jamaica, Minna LaFortune regresa a Rockear con la versión dance de “Summer Love”, una reinterpretación que conserva la esencia emocional de la canción original mientras la impulsa hacia un sonido pensado para celebrar, bailar y disfrutar.
Desde Estados Unidos, Xela Zander vuelve a Rockear con “Sun Rays”, una propuesta que combina la crudeza del punk con la fuerza del grunge para construir una canción directa, dinámica y sin adornos innecesarios.
Desde Noruega, Octohawk vuelve a Rockear con “Samsara”, una nueva descarga de sludge metal progresivo donde la pesadez, la atmósfera y la tensión cinematográfica construyen un recorrido tan desafiante como envolvente.
Greg «Dr. C» Calliste presenta “Social Media Addict”, una propuesta de world music que invita a reflexionar sobre la dependencia del celular, internet y las redes sociales, un tema cada vez más presente en la vida cotidiana.
Desde Canadá, F4NIA vuelve a Rockear con “Shame”, una nueva muestra de su universo creativo donde el metal se convierte en el vehículo para enfrentar la vergüenza, romper límites personales y transformar la vulnerabilidad en determinación.
Desde Eslovenia, Beneath The Madness continúa consolidando su propuesta de post-grunge y hard rock con “Forever”, una canción donde la contundencia de los riffs convive con una marcada sensibilidad melódica.
Desde Estados Unidos, XEquinsuXochaX presenta “Fall In Love Again”, una descarga que mezcla metal, rap, electrónica y trap metal para convertir una ruptura emocional en una experiencia sonora extrema y sin concesiones.
Desde Alemania, Seasurfer presenta “Crazy”, una pieza de post-punk que transforma la sobrecarga de información y la dependencia de las pantallas en una experiencia sonora intensa, envuelta por su inconfundible sello dream-punk.
