Colepitz continúa ampliando el universo de “The Time Between”, su tercer álbum, con una canción donde el peso y la melodía vuelven a convivir. “Washed In Red” encuentra al trío norteamericano trabajando los contrastes del Metal sin convertir su historia ni su regreso en el centro de la conversación.
La etiqueta dice Indie Rock, pero “Blurry Vision” tarda poco en demostrar que necesita bastante más espacio. MONOLYTH construye desde Bélgica una canción de crecimiento paciente, guitarras, capas electrónicas y un beat persistente que funciona como pulso mientras todo alrededor comienza lentamente a transformarse.
Un bajo con groove avanza por debajo de guitarras acústicas casi suspendidas y parece anunciar una canción dispuesta a contenerse. Pero “Bridges Burning” tiene otros planes: Jason Michael Moore transforma esa calma inicial en un estallido psicodélico y deja para el puente un solo de guitarra que termina de incendiar el paisaje.
Hay canciones que empujan hacia adelante sin necesidad de levantar la voz. Phynxxx convierte “Jah Arms” en una invitación a salir de la zona de confort, reconocerse con mayor libertad y avanzar hacia nuevos comienzos con la fe como compañía, mientras unos teclados luminosos se encargan de abrir el camino.
Tres canciones forman el nuevo golpe de SUNT: “Orphaxys”, “SAIKI” y “Efímero”. Desde Iquique, Chile, la banda presenta el EP “Fase01:Caos-NO” y pone el foco en “SAIKI”, una poderosa descarga junto a FabianDelCaos que además marca el primer registro colaborativo de su historia.
No hay vuelo en “Без крыльев” (“Sin alas”), sino caída, heridas y una luna que observa desde arriba mientras todo parece arder abajo. Desde Minsk, Bielorrusia, suffertone debuta en Rockear con una pieza donde Metalcore, Post-Metal, Progressive Metal y Djent construyen oscuridad sin convertirla en simple decoración.
Critical Pint regresa a Rockear y esta vez no viene a hacerse preguntas. “Too Much Ain’t Enough” empuja su Loud Rock hacia el exceso con riffs gruesos, herencia setentera y Stoner Rock, como si la banda francesa hubiera decidido averiguar cuánto puede soportar una canción antes de que la aguja atraviese la zona roja.
Una marcha fúnebre puede despedir algo, pero también abrir el camino hacia lo desconocido. Desde São Paulo, Chapel of Bones construye “To Dream a Dirge” con Death/Doom Metal, sintetizadores y órganos, convirtiendo su primer sencillo en una experiencia pesada que parece avanzar con el tiempo detenido.
BrainSludge llega desde Radford, Virginia, con una declaración de principios bastante poco higiénica. “Lust for Blood” recupera la crudeza del Death y el Thrash Metal de vieja escuela, la pasa por una producción deliberadamente agresiva y deja que la distorsión haga el resto del trabajo.
Después de más de dos décadas moviéndose entre Drum & Bass, Breakbeat y otros territorios electrónicos, Cogun decide cruzar una frontera distinta. “I am fine”, junto a RØMΛN, lleva al músico radicado en Praga hacia el Metalcore y el Alternative Metal por primera vez, pero lo verdaderamente atractivo está en escuchar qué ocurre cuando alguien entra al Metal sin borrar el camino que recorrió antes.
