Desde Nashville, Estados Unidos, ELROD abre “Howl” con una guitarra acústica deliberadamente sucia que pronto encuentra compañía en una voz masculina visceral. Lo que comienza contenido va ganando cuerpo hasta que, alrededor del minuto 3:00, la canción abre nuevas exploraciones y demuestra que todavía guardaba cartas bajo la mesa.
Con una propuesta influenciada por nombres como Alice In Chains, Soundgarden, Deftones y A Perfect Circle, Lovelle entrega en “The One and Only” una pieza de Post-Grunge que se mueve entre la intensidad emocional, la tensión contenida y esas presencias que se niegan a desaparecer de la mente.
