«SOS» empieza en un registro íntimo y se va cargando de peso. En ese recorrido, GOSAH encuentra lo más atractivo de su cruce entre deathcore y metalcore: una descarga que conserva la inquietud con la que empezó la canción.
«SOS» empieza en un registro íntimo y se va cargando de peso. En ese recorrido, GOSAH encuentra lo más atractivo de su cruce entre deathcore y metalcore: una descarga que conserva la inquietud con la que empezó la canción.