Cuando Too Much Joy lanzó por primera vez «Son of Sam I Am» con el sello independiente Alias Records, con sede en San Francisco, la crítica se mostró entusiasmada. Rolling Stone lo calificó como «un descubrimiento emocionante y prometedor», el New York Times elogió sus «irresistibles canciones pop con protagonismo de la guitarra», Penthouse lo declaró «el mejor disco de indie rock del año», mientras que el San Francisco Chronicle destacó «Kicking» como «sin duda el mejor tema nuevo de 1989».
