Lo nuevo de la banda Heathe, la canción My Gods Destroy se construye sobre un ritmo sincopado que, a lo largo de 11 minutos, sienta las bases de un mantra a gritos. Una multitud de instrumentos, desde kalimba saturada hasta saxofones aullantes, señala un cambio estilístico en el universo fluido de géneros de HEATHE: de la oscuridad monolítica de sus primeras obras a un sonido ahora igualmente inspirado por el techno en vivo, el gospel intenso, el nu-metal y el free jazz.
Black Rocket tiene un estilo irreverente, su show único y letras emocionantes marcan la diferencia atreviéndose a tocar la crítica y sátira a diferentes niveles sociales sobre la vida y la esperanza, además de atreverse a decir las cosas claras y como son directas y sin filtro una apuesta sincera y comercial para un país tan globalizado.
