Traje impecable, cuello blanco y manos que quizá no estén tan limpias. Zumba La Calavera pone la denuncia sobre una pista donde el Rock, el beat y la electrónica hacen algo muy latinoamericano: señalar lo que incomoda sin pedirle al cuerpo que deje de bailar.
Primero llega casi al oído. Después aparecen el beat, el Hip Hop y unas guitarras que convierten el susurro en descarga. Desde Estados Unidos, gnx75 construye “C.H.A.N.G.E” como si cambiar también significara dejar atrás una versión nuestra mientras el volumen sigue subiendo.
Una cucaracha despierta convertida en un trabajador y descubre las posibilidades de su nuevo cuerpo.…
Hay viajes que necesitan un avión; “Драккар” prefiere tambores, flautas, voces rituales y guitarras. Shaman Ivan abre desde Rusia una ruta donde lo ancestral y el Metal comparten embarcación, hasta conseguir que unos cuantos minutos de música parezcan capaces de movernos varios siglos y miles de kilómetros.
A veces una mala racha no pide permiso para entrar: desordena los planes, atasca las ideas y deja la sensación de estar caminando sin avanzar. murdermart encontró en “LOSER” una salida inesperada y convirtió aquel periodo turbulento en el chispazo que volvió a poner en marcha su maquinaria creativa.
Sink In ya nos había mostrado que sabe poner músculo detrás de la emoción. En “Breathe” vuelve a hacerlo desde otra dinámica: comienza administrando el pulso, deja que la tensión se cocine y, cuando llega el momento, abre las válvulas de una fuerza que la banda estadounidense ya convirtió en parte de su personalidad.
El parentesco puede explicar cómo empezó una banda, pero jamás puede sostener una canción. Orpheus and Apollo lo entiende en “Animal”: padre e hijo comparten proyecto, sí, aunque cuando entran las guitarras esa historia familiar cede el lugar a algo bastante menos doméstico.
Durante 4:54, “The Deep Cut” encuentra un equilibrio delicioso entre una voz femenina con carácter y una guitarra que sabe cuándo reclamar el primer plano. Efe Oktay construye una pieza de Hard Rock y Rock Clásico donde todos los instrumentos parecen conversar hasta que una inesperada caja musical se queda con la última palabra.
Cinco minutos y medio dan tiempo suficiente para pulir una canción. Y’ALL’RE parece mucho más interesada en hacer lo contrario. “Hipster Riot” encuentra personalidad en guitarras ásperas, una voz femenina que puede pasar del canto al desgarro y un tramo final que se niega a encontrar el freno.
Desde Argentina, Autumn Moonlight lleva “Umbra” al escenario y convierte el encuentro entre Metal Progresivo, Djent y atmósferas expansivas en una experiencia donde la precisión no le quita espacio a la emoción. Y al tratarse de una interpretación en vivo, cada cambio adquiere además el pulso irrepetible de músicos respirando la misma canción al mismo tiempo.
